viernes, 3 de noviembre de 2017

Ensalada tibia de Otoño

Un fin de semana con las amigas en una masia en medio de una viña, con una temperatura otoñal perfecta y desconexión total del mundo, es una maravilla!!
Y si encima puedes disfrutar de sabrosos platos vegetarianos, qué más se puede pedir??
La masia en cuestión se llama Can Mussol, cerca de Manresa (Barcelona) y es más que recomendable. No perdáis la ocasión de pasar un fin de semana allí!!

Esta receta fue una de las delicias que comimos allí y que hoy he reproducido para mi familia. Les ha encantado!! 
Además, se realiza con productos de temporada y los beneficios que ello implica: están en su mejor momento de recolección, con todo su sabor, mejor relación calidad/precio y con los aportes que nuestro organismo necesita de la época en la que nos encontremos.

Vamos con la receta!!



Ingredientes

Escarola
1 Boniato (batata, camote)
1 Manzana
1 Pera grande o 2 pequeñas
1 Cebolla dulce
Frutos secos: nueces o avellanas, piñones...
Aceite de oliva
Vinagre de manzana o Módena 
Sal





Cortaremos nuestra cebolla en juliana fina y la pocharemos en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva. Cortamos el boniato en cuadraditos pequeños y los añadimos.
Los dejamos durante 5-6 minutos y añadimos la manzana también cortada en trocitos. 
Por último, añadimos la pera (cortada) ya que es la que se cuece con más rapidez. 
Cuando veamos que todos los ingredientes tienen la misma consistencia, blandos sin que lleguen a deshacerse, lo retiramos del fuego.

Limpiamos y cortamos la escarola, y la disponemos en una bandeja. Pondremos por encima nuestras frutas y verdura, y añadiremos los frutos secos, en mi caso, nueces.
Si optáis por piñones, están más ricos si se tuestan un par de minutos en una sartén aparte.
Los frutos secos aportan la parte crujiente al plato.
Aliñamos con aceite de oliva, vinagre de manzana o Módena (al gusto) y un poquito de sal.
La serviremos tibia que es como está más rica ;)




Truco: yo he utilizado un boniato que ya estaba asado, y lo he añadido al final con el fuego ya apagado.

Petonets!!






viernes, 13 de octubre de 2017

Madeleines

Hace tiempo me compré el molde para hacer estas bonitas Madeleines y a pesar de que ya las he hecho varias veces, aún no había colgado la receta en el blog. Así que aquí está!
Según palabras de mi sobrina Carolina "son magdalenas con sabor a galleta de mantequilla", y según la cara de mi hija Júlia cuando se las come, son una gloria!
Y lo son, jugosas y sabrosas, cuando te comes una ya no puedes parar.




Ingredientes

150 gr. de mantequilla
150 gr. de azúcar
3 huevos
150 gr. de harina
1 cucharadita de levadura
Ralladura de naranja o limón
Canela




Precalentamos el horno a 180º.
Deshacemos la mantequilla en un cazo, a fuego medio, y la dejaremos hervir hasta conseguir un color avellana. A éste proceso se le llama "mantequilla avellana" o "mantequilla noisette" por el color marrón clarito que adquiere al hervir. Tenemos que tener mucho cuidado de no quemarla o no nos servirá.
La dejamos reposar para que se enfríe un poco.

En un bol, batiremos los huevos junto con el azúcar hasta conseguir una crema blanquecina y duplique su tamaño. Esto hará que resulten aún más esponjosas.
Añadimos la harina, la levadura y la canela tamizadas, y batimos suavemente hasta que esté todo bien incorporado. Por último, añadimos la mantequilla y la ralladura de naranja o limón y mezclamos de nuevo.
Engrasamos nuestro molde y repartimos la masa, recordando llenar los huecos hasta la mitad porque crecen bastante durante el horneado.
Horneamos durante 10 minutos aproximadamente o hasta que estén doraditas.

Esta masa es muy versátil ya que se puede añadir chocolate, frutos secos, pasas... y el resultado es igual de rico!



Para hacer las madeleines se utiliza este tipo de molde:



Tienen forma de concha. Yo lo compré a través de la web de Maria Lunarillos
Esta magdalena tiene una historia muy discutida. A mí me gusta la que dice que una chica llamada Madeleine ofrecía a los peregrinos, una magdalena que ella cocinaba en la concha de una vieria.


Petonets!!!



lunes, 18 de septiembre de 2017

Tarta cebra de yogur y moras

Aquí va una receta para la que no se necesita horno, muy vistosa y deliciosa!
Se trata de una tarta fría que ví hacer en el canal de Youtube de "Quiero Cupcakes" y me encantó. Os aconsejo visitarlo, tiene montones de recetas muy ricas y fáciles de hacer, y todas queda preciosas.





Ingredientes
Receta de "Quiero cupcakes"

Base de galletas
250 gr. de galletas María o Digestive
100 gr. de mantequilla
50 gr. de azúcar moreno

Para la mousse
14 gr. de gelatina en polvo sin sabor o 8 hojas de gelatina
80 ml. de agua fría
500 ml. de nata para montar 35% M.G. (para postres)
200 gr. de azúcar blanco
250 gr. de yogur natural
250 gr. de moras o frambuesas



Primero, trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla fundida y el azúcar moreno. 

Cubrimos la base del molde con la mezcla, aplanándola y guardamos el molde en la nevera para que endurezca mientras preparamos la mousse para el relleno.
Ideal para un molde desmoldable de 23 cm.  Yo usé uno un poquito mayor y quedó la tarta un poco más bajita, pero igual de rica ;)


Disolvemos la gelatina en agua fría, dependiendo de la que usemos (en polvo o en láminas) lo haremos siguiendo las instrucciones del fabricante.
La dividimos en dos partes y reservamos.

Montamos la nata añadiéndole el azúcar y la dividimos en dos bols. Reservamos.

Trituramos las moras y las pasamos por un colador con ayuda de una cuchara para quitarle las pequeñas petitas que tienen, así quedará una textura más fina.

Echamos una parte de la gelatina en la salsa de moras, y la otra mitad en el yogur blanco. Mezclamos.

Mezclamos la salsa de moras y gelatina con una parte de la nata hasta que quede homogénea. Lo haremos despacio y con movimientos envolventes para que la nata no pierda su volumen.

Por otro lado, mezclamos el yogur y gelatina con la otra parte de la nata.





En el molde, sobre la base de galleta, en el centro, vertemos una parte de la crema blanca. 
Sobre el centro de la primera porción blanca, hacemos una igual de moras. 
Este proceso se tiene que ir repitiendo hasta que se nos acabe la masa que se va expandiendo por el fondo de la bandeja y nos permite ir poniendo una porción sobre otra sin problema.
Es el mismo proceso que con la tarta cebra de chocolate.

Refrigeramos la tarta un mínimo de 4 horas para que solidifique correctamente.
Para desmoldarla, pasaremos una puntilla o cuchillo fino alrededor de toda la tarta, con cuidado de no romperla.

Es una absoluta delicia!!
Podemos hacerla también sustituyendo las moras por frambuesas.
Os dejo el link del video de "Quiero Cupcakes".

Petonets!!