viernes, 13 de octubre de 2017

Madeleines

Hace tiempo me compré el molde para hacer estas bonitas Madeleines y a pesar de que ya las he hecho varias veces, aún no había colgado la receta en el blog. Así que aquí está!
Según palabras de mi sobrina Carolina "son magdalenas con sabor a galleta de mantequilla", y según la cara de mi hija Júlia cuando se las come, son una gloria!
Y lo son, jugosas y sabrosas, cuando te comes una ya no puedes parar.




Ingredientes

150 gr. de mantequilla
150 gr. de azúcar
3 huevos
150 gr. de harina
1 cucharadita de levadura
Ralladura de naranja o limón
Canela



Precalentamos el horno a 180º.
Deshacemos la mantequilla en un cazo, a fuego medio, y la dejaremos hervir hasta conseguir un color avellana. A éste proceso se le llama "mantequilla avellana" o "mantequilla noisette" por el color marrón clarito que adquiere al hervir. Tenemos que tener mucho cuidado de no quemarla o no nos servirá.
La dejamos reposar para que se enfríe un poco.

En un bol, batiremos los huevos junto con la harina hasta conseguir una crema blanquecina y duplique su tamaño. Esto hará que resulten aún más esponjosas.
Añadimos la harina, la levadura y la canela tamizadas, y batimos suavemente hasta que esté todo bien incorporado. Por último, añadimos la mantequilla y la ralladura de naranja o limón y mezclamos de nuevo.
Engrasamos nuestro molde y repartimos la masa, recordando llenar los huecos hasta la mitad porque crecen bastante durante el horneado.
Horneamos durante 10 minutos aproximadamente o hasta que estén doraditas.

Esta masa es muy versátil ya que se puede añadir chocolate, frutos secos, pasas... y el resultado es igual de rico!



Para hacer las madeleines se utiliza este tipo de molde:


Tienen forma de concha. Yo lo compré a través de la web de Maria Lunarillos
Esta magdalena tiene una historia muy discutida. A mí me gusta la que dice que una chica llamada Madeleine ofrecía a los peregrinos, una magdalena que ella cocinaba en la concha de una vieria.


Petonets!!!



lunes, 18 de septiembre de 2017

Tarta cebra de yogur y moras

Aquí va una receta para la que no se necesita horno, muy vistosa y deliciosa!
Se trata de una tarta fría que ví hacer en el canal de Youtube de "Quiero Cupcakes" y me encantó. Os aconsejo visitarlo, tiene montones de recetas muy ricas y fáciles de hacer, y todas queda preciosas.





Ingredientes
Receta de "Quiero cupcakes"

Base de galletas
250 gr. de galletas María o Digestive
100 gr. de mantequilla
50 gr. de azúcar moreno

Para la mousse
14 gr. de gelatina en polvo sin sabor o 8 hojas de gelatina
80 ml. de agua fría
500 ml. de nata para montar 35% M.G. (para postres)
200 gr. de azúcar blanco
250 gr. de yogur natural
250 gr. de moras o frambuesas



Primero, trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla fundida y el azúcar moreno. 

Cubrimos la base del molde con la mezcla, aplanándola y guardamos el molde en la nevera para que endurezca mientras preparamos la mousse para el relleno.
Ideal para un molde desmoldable de 23 cm.  Yo usé uno un poquito mayor y quedó la tarta un poco más bajita, pero igual de rica ;)


Disolvemos la gelatina en agua fría, dependiendo de la que usemos (en polvo o en láminas) lo haremos siguiendo las instrucciones del fabricante.
La dividimos en dos partes y reservamos.

Montamos la nata añadiéndole el azúcar y la dividimos en dos bols. Reservamos.

Trituramos las moras y las pasamos por un colador con ayuda de una cuchara para quitarle las pequeñas petitas que tienen, así quedará una textura más fina.

Echamos una parte de la gelatina en la salsa de moras, y la otra mitad en el yogur blanco. Mezclamos.

Mezclamos la salsa de moras y gelatina con una parte de la nata hasta que quede homogénea. Lo haremos despacio y con movimientos envolventes para que la nata no pierda su volumen.

Por otro lado, mezclamos el yogur y gelatina con la otra parte de la nata.





En el molde, sobre la base de galleta, en el centro, vertemos una parte de la crema blanca. 
Sobre el centro de la primera porción blanca, hacemos una igual de moras. 
Este proceso se tiene que ir repitiendo hasta que se nos acabe la masa que se va expandiendo por el fondo de la bandeja y nos permite ir poniendo una porción sobre otra sin problema.
Es el mismo proceso que con la tarta cebra de chocolate.

Refrigeramos la tarta un mínimo de 4 horas para que solidifique correctamente.
Para desmoldarla, pasaremos una puntilla o cuchillo fino alrededor de toda la tarta, con cuidado de no romperla.

Es una absoluta delicia!!
Podemos hacerla también sustituyendo las moras por frambuesas.
Os dejo el link del video de "Quiero Cupcakes".

Petonets!!

























lunes, 4 de septiembre de 2017

Muffins con tres chocolates

Ya está aquí Septiembre, y con él siempre viene ese renovado espíritu de recuperar la línea después de las vacaciones y sus cervezas fresquitas, aperitivos al aire libre y riquísimos helados.
Pues no, si eso es lo que buscáis, ésta no es vuestra receta. 
Estos muffins están hechos en un arrebato de melancolía y tristeza, y qué mejor ingrediente para combatirlas que el delicioso chocolate :)

Nuestras vacaciones han sido estupendas. Si nos seguís en Instagram o Facebook habréis visto que hemos estado en Londres y lo hemos pasado de lo lindo.
Pero nuestro regreso ha sido muy triste porque nuestra perrita Maggie murió hace una semana.  Una vuelta a la realidad en toda regla, sí señor!

Así que ahí va esta deliciosa y calórica receta, apta para tus momentos más bajos, o simplemente para darte un festín de lo más rico!






Ingredientes
(receta basada en las Magdalenas de Xavier Barriga)

125 gr. de huevo (2 ó 3 dependiendo de su tamaño) 
175 gr. de azúcar moreno
60 ml. de leche
190 ml. de aceite de oliva suave
210 gr. de harina
7 gr. de levadura
Una pizca de sal
1 cucharadita de esencia de caramelo o vainilla
Chips de chocolate negro, con leche y blanco
Un puñado de nueces

(Todos los ingredientes a temperatura ambiente)






Batimos los huevos y el azúcar moreno a velocidad máxima hasta conseguir una crema suave y que duplique su tamaño. Bajamos la velocidad y le incorporamos la leche. Después añadimos el aceite poco a poco y la esencia de caramelo o vainilla (yo le puse de las dos) y batimos un poco más.
En un bol aparte, tamizamos la harina, la levadura y la sal.
Añadimos la mezcla de los ingredientes secos a la de los huevos y lo batimos despacio el tiempo justo para que la mezcla sea homogénea. 

Por último, incorporamos las nueces troceadas y un buen puñado de chips de los tres chocolates: negro, con leche y blanco y mezclamos con una espátula.

Cubrimos la masa con un film transparente o un trapo y la dejamos reposar en la nevera entre 1 y 24 horas .... sí, hay una diferencia horaria importante, pero viene expresado así en la receta. Yo la he tenido 1 hora.

Pasado el tiempo de reposo, precalentamos el horno a 240º.
Batimos de nuevo la masa un poco y la repartimos en los moldes, una 3/4 de su capacidad, y les echamos un puñadito de los tres chocolates por encima a cada uno de los muffins.

En el momento de meter los muffins en el horno, bajamos la temperatura a 180º.
Horneamos entre 14 y 16 minutos o hasta que las veáis doraditas y al pincharlas con un palillo salga limpio.

Una vez horneadas las dejaremos enfriar sobre una rejilla.
Están riquísimas y quedan muy esponjosas!!




Maggie llegó a nuestras vidas hace apenas 5 meses pero supo ganarse nuestros corazones y un lugar importante como miembro de nuestra familia.
Enseguida se hizo amiga de nuestros vecinos y los perritos del barrio. Siempre tenía un gesto amable y simpático para todo el mundo.
Era alegre, juguetona y muy traviesa. Hizo muy buenas migas con nuestra gatita Lilo, jugaban y dormían cerca, la una de la otra.
Perderla de esta forma tan repentina ha dejado un vacío muy grande en nuestros corazones, y nunca, nunca, la olvidaremos.

Siempre conmigo, siempre en mi corazón 






Petonets!!!



Fotografías: Maria Ros







jueves, 6 de julio de 2017

Bizcocho de harina de espelta y nueces

Hace unos días he estado visitando a mi tía Rosa en Alemania. Ha sido una visita fugaz, pero no he podido resistirme a hacer una visita al supermercado. Porque me encantaaaa! Hay tantos productos distintos e interesantes que es una locura (Friki importante, lo sé...)
La harina de espelta está muy extendida en el uso cotidiano de los productos del país. 
Se puede encontrar pasta de todos tipos, panes, dulces, harina.... y aprovechando mi visita, no podía dejar de preparar un bizcochito para los míos, utilizando la espelta a modo experimento para ver cómo resultaba, y la verdad es que fue muy satisfactorio: jugoso y esponjosito. Muy rico!!




Ingredientes
(las medidas de los ingredientes son el vaso del yogur)
 
3 huevos
2 vasos de azúcar blanco o moreno
1 vaso de aceite de oliva suave
1 yogur natural o 1 vaso de leche semidesnatada o vegetal (soja, almendra, avena...)
3 vasos de harina de espelta
2 cucharaditas de levadura
2 cucharaditas de pasta o esencia de vainilla
Un buen puñado de nueces
 



Precalentamos el horno a 180º y preparamos el molde que vayamos a utilizar untándolo con mantequilla y espolvoreándole harina.
En un bol mezclamos los huevos con el azúcar hasta conseguir una crema y consigamos duplicar su volumen. Incorporamos la leche o el yogur, el aceite y la vainilla. Seguimos mezclando.
Añadimos la levadura y la harina de espelta tamizadas, y mezclamos hasta que esté todo bien incorporado. Es importante no sobrebatir la mezcla, en cuanto veamos que está la harina bien incorporada y no hay grumos, dejaremos de batir.
Por último, añadimos las nueces, enteras o a trozos grandecitos y hacemos un último batido.

Ponemos la mezcla en el molde y horneamos durante 30-35 minutos o hasta que esté doradito y al pinchar con un palillo salga limpio.
Desmoldamos y dejamos enfriar.
Podemos decorar con azúcar glas pero nosotros no pudimos esperar y nos lo comimos tal cual!




Información acerca de la espelta
La espelta y el trigo a pesar de ser muy parecidos, tienen algunas diferencias importantes tanto a nivel nutricional como para el medio ambiente.
La espelta (Triticum spelta) es un grano menos conocido y mucho más antiguo que su primo moderno, el trigo (Triticum aestivum). Se estima que la espelta ya se cultivaba hace más de 7.000 años.
Más info de este interesante cereal en este link: Diferencias entre la espelta y el trigo


Tita Rosa & me

Petonets!!!!

jueves, 29 de junio de 2017

Bizcocho de naranja y limón

Hace unos días, mi amiga Yolanda Ferrer, presentó su libro "Bebiendo Limonada".
Es un resumen de las cuarenta y dos entradas que Yolanda colgó en su blog "Bebiendo limonada" desde que le diagnosticaron cáncer de mama hasta que los médicos le dieron el alta, y que se han convertido en este libro que, bajo el mismo título que el blog, busca "compartir la experiencia con todo el que lo necesite".
Un libro cargado de optimismo y de darle un enfoque diferente al hecho de enfrentarse con esta enfermedad, que es siendo partícipe de la misma y plantándole la cara para ganar la batalla.

Para amenizar la presentación, hicimos una pequeña mesa dulce con magdalenas de limón, chuches de limón, limonada fresquita y un bizcocho de naranja y limón del que os dejo la receta. Deciros que es muy jugoso y apetecible en una tarde de verano.





Ingredientes
(las medidas de los ingredientes son el vaso del yogur)

3 huevos
2 vasos de azúcar
1 vaso de aceite oliva suave
1 vaso de leche semidesnatada o 1 yogur
3 vasos de harina
1 cucharadita de levadura
1 cucharadita de vainilla
Ralladura de 1 naranja
Ralladura de 2 limones
4 cucharadas de Cointreau o licor de naranja




Precalentamos el horno a 180º y preparamos el molde que vayamos a utilizar untándolo con mantequilla y espolvoreándole harina. He utilizado el molde Elegant Party Bundt de Nordic Ware
En un bol mezclamos los huevos con el azúcar hasta conseguir una crema blanquecina y consigamos duplicar su volumen. Incorporamos la leche o el yogur, el aceite, la ralladura de naranja, las ralladuras de los limones, el licor y la vainilla. Seguimos mezclando.
Por último, añadimos la levadura y la harina tamizadas, y mezclamos hasta que esté todo bien incorporado. Es importante no sobrebatir la mezcla, en cuanto veamos que está la harina bien incorporada y no hay grumos, dejaremos de batir.

Ponemos la mezcla en el molde y horneamos durante 30-35 minutos o hasta que esté doradito y al pinchar con un palillo salga limpio.
Desmoldamos y cuando esté frío lo decoramos con azúcar glas.

También podemos hacer un almíbar con naranja y limón y verterlo por encima del bizcocho cuando aún esté caliente. Esto aportará un extra de jugosidad a nuestro bizcocho.
Para hacer el almíbar pondremos a hervir en un cazo la misma cantidad de agua que de azúcar y añadiremos 2 cucharadas de zumo de limón y 2 de naranja, o un chorrito de licor de naranja, y dejaremos hervir 3-4 minutos.

Os dejo algunas fotos de la presentación del libro que fue todo un éxito.


Al frente de la mesa dulce


Magdalenas de limón



Os invito a leer este libro, vale mucho pero que mucho la pena :)
Link del blog "Bebiendo limonada"

Petonets!! 



domingo, 4 de junio de 2017

Mi tarta Colibrí (Hummingbird cake)

No es porque sea mía, es porque es mi versión de las varias recetas que tenía controladas. 
Es una tarta que tenía muchas ganas de hacer y tras este parón de varias semanas, me he lanzado con ella.
Valga decir que es fácil de hacer y el resultado es espectacular. 
Un bizcocho jugoso y con un delicioso sabor muy veraniego.




Ingredientes

2 plátanos maduros
230 gr. de piña en almíbar o en su jugo (1 lata)
Un buen puñado de nueces peladas
250 gr. de azúcar
2 huevos
120 ml. de aceite de coco
40 ml. de leche de coco
2 cucharaditas de esencia de vainilla
1 cucharadita de canela
Una pizca de sal
250 gr. de harina
2 cucharaditas de levadura
60 gr. de coco rallado

Para la crema de queso:
125 gr. de mantequilla
125 gr. de azúcar glas
300 gr. de queso tipo Philadelphia
2 cucharaditas de esencia de vainilla o de coco



Precalentamos el horno a 180º y preparamos los moldes que vayamos a utilizar untándolos con mantequilla y espolvoreándoles harina o con spray desmoldante. Yo he utilizado dos moldes de 20 cm. de diámetro. Podéis utilizar uno más grande y partirlo por la mitad para rellenarlo.
En un bol machacamos los plátanos maduros dejándolos en trocitos, les añadimos la piña escurrida y partida a trozos, y por último las nueces, enteras o partidas. Reservamos.

Aparte, mezclamos el azúcar con el aceite de coco y los huevos. Añadimos la leche de coco, la canela y la vainilla y seguimos mezclando.
Incorporamos la harina y la levadura tamizadas y batimos despacio, justo hasta que esté bien incorporado para no activar el gluten de la harina.
Añadimos la mezcla de fruta y nueces y lo mezclamos todo muy bien.
Repartimos en los dos moldes y horneamos durante 40-45 minutos, o hasta que estén doraditos y al pinchar con un palillo éste salga limpio.




Una vez horneados, los dejamos reposar 10 minutos antes de desmoldar.

En un bol aparte preparamos la crema para el relleno y cobertura, batiendo la mantequilla a temperatura ambiente y el azúcar glas tamizado durante 5 minutos. La crema se volverá blanquecina. Añadimos la vainilla y batimos un poco más, y por último, incorporamos el queso crema frío. Batimos hasta que esté bien mezclado.
Es importante la temperatura de los ingredientes en este paso porque si no, no conseguiremos la textura apropiada.




Para montar la tarta, pondremos uno de los bizcochos como base.
Si la superfície es muy irregular, lo podemos igualar con ayuda de una lira o un cuchillo.
Yo he utilizado una manga pastelera para hacer el relleno, pero se puede extender también con la ayuda de una cuchara.
Ponemos la base con el relleno en la nevera durante 15 minutos para que la crema se endurezca y no se chafe cuando lo cubramos con el otro bizcocho.

Cubrimos con el otro bizcocho y decoramos haciendo unos rosetones y poniendo unas nueces pecanas encima. Yo he espolvoreado toda la superfície con coco rallado y un ralladura de piel de naranja.
En el tema de la decoración, imaginación al poder! También podéis cubrir toda superfície con la crema y decorar con las nueces y el coco, o con trocitos de piña, plátano desecado...

Si no nos lo vamos a comer de forma inmediata, hay que conservarla en la nevera. Antes de comérnosla la dejaremos a temperatura ambiente durante un mínimo de 20 minutos.^

El aceite de coco se puede sustituir por aceite de oliva suave y la leche de coco por leche de vaca, o cualquier bebida vegetal que sea de vuestro agrado.

Petonets!!!!


Fotografías: Maria Ros






















martes, 11 de abril de 2017

Pudding de chía con fresas

Porque no todos van a ser postres calóricos (aunque deliciosos), hoy os traigo una receta muy saludable gracias a su ingrediente principal: la Chía. Es una excelente fuente de fibra y antioxidantes, calcio, proteínas y ácidos grasos Omega 3 de origen vegetal.
Además, reducen los antojos y nos hacen sentirnos llenos más rápido debido a que absorben 10 veces su peso en agua, formando un gel voluminoso que es el que produce sensación de saciedad. Cuando las semillas de chía se combinan con un líquido (agua, leche, zumo o yogur), forman un gel debido a la fibra soluble que contienen, lo que nos ayuda a sentirnos llenos por más tiempo y también a retrasar el aumento de azúcar en la sangre.
Y además, esta combinación resulta riquísima y muy refrescante.
Una pequeña maravilla, vamos!!






Ingredientes
Receta del libro "Postres Saludables" de Auxy Ordóñez


5 cucharadas de Chía
4 cucharadas de coco deshidratado
500 ml. de leche de arroz y coco sin azúcar
1 cucharada de azúcar de coco o moreno


Fresas o frutos rojos para el topping








Mezclamos todos los ingredientes en un bol y lo tapamos para dejar enfríar en la nevera durante toda una noche o un mínimo de 6 horas.


Para servirlo, lo mezclaremos primero y veremos que ha adquirido la consistencia de un pudding.  Llenamos hasta la mitad la taza o bol donde lo vayamos a servir.
Trituramos las fresas o frutos rojos y cubrimos la chía formando dos bonitas capas de color.
Podemos espolvorear con un poco de coco o chocolate rallado.


Os animo a probarlo y os anticipo que es un postre que sorprenderá a vuestros comensales. Y por supuesto, es un estupendo desayuno o merienda.


Petonets!!!





miércoles, 5 de abril de 2017

Bizcocho de crema de orujo y chocolate

Sí, crema de orujo... casi ná... uno de los descubrimientos que he hecho en mi reciente viaje a Galicia con mi hermano y mi cuñada.
Un licor suave y exquisito, al menos para nosotros, y que no he dudado en añadir a este bizcochito. El resultado, muy rico y jugoso. Y con el chocolate ya es lo más!!
El molde, mi última adquisición, es el Elegant Party Bundt de Nordic Ware que es una preciosidad y me tiene el corazón robado




Ingredientes
(las medidas del vaso son 125 ml.)

3 huevos
2 vasos de azúcar
1 vaso de aceite de oliva suave
1 vaso de yogur o leche semidesnatada
3 vasos de harina
1 cucharadita de levadura
6 cucharadas de Crema de Orujo
Media cucharadita de esencia de toffee (caramelo) o de esencia/pasta de vainilla
Chocolate negro  





Precalentamos el horno a 180º y preparamos el molde que vayamos a utilizar untándolo con mantequilla y espolvoreándole harina o con spray desmoldante.
En un bol mezclamos los huevos con el azúcar hasta conseguir una crema blanquecina y consigamos duplicar su volumen. Incorporamos la leche, el aceite, la esencia de toffee o vainilla y la crema de orujo.
Mezclamos de nuevo.
Añadimos la levadura y la harina tamizadas, y mezclamos hasta que esté bien incorporado. 





Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante 30-35 minutos o hasta que esté doradito y al pinchar con un palillo salga limpio.

Dejaremos enfriar sobre una rejilla.

Con este tipo de molde es importante dejar enfriar el bizcocho un mínimo de 30 minutos antes de desmoldarlo para evitar que se rompa y pierda su forma.

Derretimos el chocolate a baño María o con el microondas. En caso de utilizar éste último, hacerlo en tiempos cortos, de 30 en 30 segundos para evitar que se queme.
Bañaremos el bizcocho con el chocolate antes de servirlo para que esté calentito.
Lo dicho, una delicia!!


Aquí Lilo participando en la sesión de fotos

Petonets!!




Fotografías: Maria Ros